Vivimos en una cultura que rechaza toda autoridad y nos anima a definir por nosotros mismos lo que está bien y lo que está mal. Pero en medio de tanta confusión, Dios nos ha dado Su buena y sabia voluntad en Su Palabra.
Durante las próximas semanas, estaremos estudiando los Diez Mandamientos, descubriendo no solo lo que Dios demanda de Su pueblo, sino también el carácter del Dios que nos rescató para vivir para Él.
Una razón por la cual luchamos a menudo en contra del desánimo es porque no conocemos al Jesús verdadero. En el libro de Hebreos conocemos al Jesús que es el cumplimiento de toda profecía mesiánica, el único Salvador eficaz, y también el Único poderoso para satisfacer al corazón más hambriento. ¡Te invitamos a esta nueva serie!
En esta serie vamos a explorar cómo es que buscamos apuntarnos entre nosotros y a nuestras comunidades hacia Jesús en nuestros contextos particulares.
Hablaremos de cómo movernos de la supresión a la Celebración, de la distracción a la Conexión, del aislamiento a la Comunidad, y del consumo a la Contribución.
El libro de los salmos se conoce como el “Himnario del Antiguo Testamento” — una colección de cánticos para que el pueblo de Dios responda a Su amor el cual ha sido revelado a través de Jesucristo.
Nuestros corazones cantan sobre las cosas en las cuales se deleitan ¡y Jesús vino a poner un cántico en nuestros labios!
Les queremos invitar a que nos acompañen a través de nuestra serie “Cánticos del Salvador - Verano de Salmos” para que juntos nos deleitemos en el Señor Y para que cantemos de Su bondad, de Su gloria, y de Su gracia.
¿Quién es Jesús? Muchos tienen su propia opinión, pero Jesús habló sobre Sí mismo de manera clara en cada ocasión en el libro de Juan donde dijo "Yo soy". Te invitamos a nuestra nueva serie de prédicas, basada en lo que Jesús nos revela sobre Sí mismo.
Cada principio de año, tenemos por costumbre examinar nuestros hábitos. Celebra con nosotros la gracia de Dios que nos salva y nos da las fuerzas y la disciplina necesaria para crecer en nuestro andar con Él a través de la lectura de Su Palabra, la oración, y al congregarnos.